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martes, 13 de julio de 2010

36 Crazyfists + Unearth + Atreyu


Entrada para concierto=18 euros, Coca-cola=3’5 euros, camiseta de 36 Crazyfists=20 euros, ver a un grupo que entra en escena al son de “The final countdown” de Europe mientras los guitarristas hacen flexiones=no tiene precio!!!

Y la verdad es que la velada que 36 Crazyfists, Unearth y Atreyu ofrecieron en la Razzmatazz 2 será recordada por el buen rollo y sobre todo por la buena música que resonó entre las paredes de la sala barcelonesa. No se podía perder la oportunidad de degustar un cartel tan apetitoso como este, más teniendo en cuenta lo poco que nos visitan estos grupos del otro lado del Atlántico.

Los encargados de romper el hielo (muy típico de Alaska, de donde son originarios) fueron 36 Crazyfists. El grupo liderado por el grandullón Brock Lindow apostaron a caballo ganador con un setlist corto pero repleto de éxitos y con el que daban un repaso a su completa discografía. Incluso nos obsequiaron con un nuevo tema de su próximo LP “Collisions and Castaways” que saldrá a la venta a finales de este mes. Aunque se tiene que reconocer que el sonido no era todo lo bueno que podía ser, la empatía que consiguieron los ‘crazyfists’ con la audiencia hizo que este detalle pasará a un segundo plano. La gente rápidamente reconocía las canciones y las cantaba y bailaba con brío, llegando incluso a producirse un ‘wall of death’.

“The end of heartache”, “Bloodwork”, The heart and the shape” o “The all night lights” fueron algunos de los temas con los que el guitarrista y productor Steve Holt, el bajista Brett Makowski y el batería Thomas Noonan (que protagonizó una de las anécdotas del concierto al colgarse una de sus baquetas en el techo de la sala) consiguieron calentar el ambiente y dejarlo bien preparado para lo que venía después, ni más ni menos que el huracán Unearth.

Y qué decir de estos cinco tíos, ya con salir al son del éxito más grande que jamás han parido los Europe tenían la partida ganada. Si a esto le sumamos un sonido atronador, una entrega absoluta y una gran ejecución, sólo nos queda una opción: aplaudir. Cuando esa mole llamada Trevor Phipps (voz) salió a escena y empezó a hacer ‘headbanging’ como un poseso, estaba claro que íbamos a sudar la gota gorda. La velocidad de las composiciones de este combo de Massachusetts es espectacular y la ejecución técnica no lo es menos. Un servidor no pudo evitar saltar y cantar (eso sí, sin dejarme las cuerdas vocales como el bueno de Phipps) toda la actuación.


Trallazos directos a la sien como “Giles” o “Sanctity of brothers” demostraron que la base rítmica que forma en bajista John “Slo” Maggard y el bataca Derek Kerswill son capaces de aguantar los ritmos más desenfrenados y dotarlos de un carácter especial. Pero para carácter el de la dupla de guitarristas. Buz McGrath y Ken Susi se metieron al público en el bolsillo con su rapidez y virtuosismo a las seis cuerdas. Solo con fijarse en el ‘tapping’ antológico de McGrath en “My will be done” o el de Susi en “We are not anonymous” te das cuenta de su calidad. Además, antes de finalizar su actuación se les fue la pinza y se fueron a tocar encima de una de las barras del bar de la sala, y desde allí, con el público embelesado, se dispusieron a tocar el último tema de su set. Sin lugar a dudas los grandes triunfadores de la noche.

Y llegaba el cabeza de cartel, los californianos Atreyu. Un grupo esperado, sobre todo por las féminas deseosas de ver al tatuado y fibrado Alex Varkatzas en acción. Los chicos del condado de Orange se sabían el grupo principal y como tal se dedicaron a dar al respetable lo que quería: velocidad, potencia, y estribillos melódicos que eran cantados como auténticos himnos. “Right side of the bed”, “Lip gloss and black” y “Exs and ohs” fueron algunos de los temas que tuvieron mejor recepción.

Sólo con ver la batería con tres bombos de Brandon Saller (que por cierto da bastante yuyu con la cabeza rapada) nos dabamos cuenta que en tema de potencia no se dejarían amedrentar por los Unearth, y la verdad es que el sonido que salía de esa batería se puede definir como si una multitud de caballos se acercaran corriendo y te machacaran el cuerpo. Los guitarras Travis Miguel y el “bajito” Dan Jacobs con su pañuelo de samurai en la cabeza y su guitarra “sangrienta” demostraron estar en su salsa; y junto al ‘daliniano’ Marc McKnight (bajista) que no paró ni un momento de saltar y de animar al público, certificaron que estaban fundadas las ganas de verlos tocar en directo por estos lares.

Y para finalizar los tenían guardada una sorpresa de última hora, una versión ‘a lo atreyu’ de unos de los temas más famosos del Jon ‘Bonbon’ Jovi “You give love a bad name”. Un divertido colofón para una gran noche de rock y metal en Barcelona.

lunes, 26 de mayo de 2008

36 CRAZYFISTS VUELVEN CON FUERZA

Alaska vuelve a temblar.

¿Y esto por qué? Los chicos de 36 Crazyfists lo han vuelto a hacer, han parido un disco brutal ("The Tide and its Takers" - Ferret) que conjuga la fuerza a la que nos tienen acostumbrados con una sofisticación cada vez más manifiesta. Esto se aprecia sobretodo en la voz del gran Brock Lindow, que en este disco quizás no se desgallita tanto como en los anteriores pero que gana en matices (que ya es decir para una de las voces más peculiares de la escena).

Esta voz privilegiada se nota desde el primer corte del disco. "The all night lights" empieza con un grito marca de la casa al que le acompaña una sección rítmica en plena forma. El bajo Mick Whitman y el bataca Thomas Noonan se encuentran en su salsa con este nu-metal-core que realizan los de Anchorage. El productor del disco ha sido el guitarrista del grupo, Steve Holt. La verdad es que el disco suena muy bién y tenemos que recordar que no es la primera experiencia de Holt, ya que produjo junto a James Paul Wisner el segundo LP del grupo "A Snow Caped Romance" (Roadrunner - 2004)

La combinación de fuerza y melodía se conjugan perfectamente durante todo el disco y la canción que mejor lo ejemplifica es "The Black Harlow road", una auténtica delicia para los oídos. Para mí es la mejor canción del disco con diferencia, yo la pondría al mismo nivel que otros bombazos como "The heart and the shape", "Skin and atmosphere", "I´ll go until my heart stops" o "Slit Wrist Theory".

El título del 5º corte del álbum "Waiting on a war" representa perfectamente el devenir de la canción. Una guitarra acústica acompaña la voz susurrante de Lindow durante el primer tramo hasta que un riff punzante hace acto de presencia y pone todo patas arriba.

36 Crazyfists ha sido un grupo que siempre ha conseguido sorprenderme. Dentro de un estilo tan saturado como este, en el que todo esta tan sobado y donde es harto complicado aportar algo novedoso. La parte cantada ejecuta perfectamente su función de contrapunto a la dialogada. La típica estructura de estrofa gritada y estribillo melódica no siempre se cumple dentro de los esquemas de este grupo, lo que a mi entender le diferencia de muchas bandas. "Only a year or so..." es un ejemplo de esto. Una dulce voz femenina dialoga con una de masculina con un ténue acompañamiento musical de fondo que se ve de golpe sesgado por la potente voz del líder de los 36´s.

Go!!!!!!, este es el grito de guerra para una de las canciones más rápidas y agresivas de este "The tide and its takers" (eso si, sin dejar de lado su parte melódica). "Absent are the saints" nos vuelve a mostrar a un Noonan que aporrea la batería de forma contundente y que dota a la canción de un groove más que interesante.

El apartado de colaboraciones tiene una invitada especial. La hiper tatuada Candace Kucsulain, frontwoman de Walls of Jericho, presta su voz en la canción "Vast and Vague". La mujer se desgallita con la misma pasión a la que nos tiene acostumbrada con su grupo. La unión de las voces de Lindow y Kucsulain forman un binomio especial que pienso que se debería repetir en un futuro con otra colaboración (quién sabe, quizás sea de Lindow en el nuevo LP de los Walls of Jericho)

No acostumbramos a escuchar canciones de 5 minutos en este estilo de música, pero como toda regla tiene su excepción y esta la encontramos en "Northern November". Muy alejada del metalcore puro, sin voz gritona y con un final instrumental de más de un minuto, esta canción hace de antesala del corte final del disco (que tiene el mismo nombre que el álbum). Parece que 36 Crazyfists le han pillado gustillo a eso de acabar los discos en formato acústico, como ya pasara en "Rest inside the flames" con la canción "The city ignites".

Colofón perfecto para un disco esperado (por lo menos para mi) y que me ha dejado bastante satisfecho. Espero que Lindow y compañia no se retiren todavía, porqué todavía tienen muchos buenos discos que parir.

Para abrid boca os dejo con "We have it hell", el primer videoclip extraído de "The Tide and its takers". No es de las mejores canciones que han compuesto los de Alaska ya que sólo deja vislumbrar una pequeña parte de la calidad que atesoran. Si no te acaba de convencer este tema, no cometas el error de olvidarte de ellos. 36 Crayfists tienen mucho que dar. Compruebalo.